
¿Tienes un evento familiar y necesitas ideas para preparar un picoteo? Estas recetas son ideales para una fiesta de cumpleaños.
A la hora de planificar una comida de picoteo para una fiesta tienes que tener en cuenta varias cosas: para nosotros es clave que buena parte de lo que preparemos se pueda hacer con antelación para que el día en cuestión se pueda dedicar tiempo a montar la fiesta, preparar la mesa y pasar tiempo con los invitados.
Otro punto importante es que todo lo que se ponga en la mesa se pueda coger fácilmente con la mano, por lo que procuramos preparar todo en formato individual.
En el momento de organizar el menú, lo dividimos entre platos fríos, platos calientes o templados y dulces. Aquí tienes lo que hemos preparado en esta ocasión, con propuestas sencillas de comida de picoteo para una fiesta.
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Platos fríos para una fiesta de cumpleaños:

Tabla de quesos. Solemos elegir tres o cuatro tipos de quesos de distintas intensidades, tipos de leche y texturas, que acompañamos de mermeladas caseras, uvas y frutos secos.
Platos de embutidos variados de calidad: salchichón, chorizo, lomo, jamón… gustan a todo el mundo.

Brochetas de tomate cherry y mozzarella. Se tarda poquísimo en montarlas y son un acierto siempre que las pones en la mesa.

Hummus de tomate seco con bastoncitos de zanahoria. Un aperitivo que suele gustar a todo el mundo y con el que no fallas. Se puede hacer con antelación y el día en cuestión solo tienes que emplatarlo.
Minibocadillos de pan de cristal de dos tipos: unos rellenos de salmón marinado casero con queso de untar semicurado y otros de jamón y queso brie. A los de queso brie les damos un toque de horno para que el queso se funda ligeramente y luego ya ponemos el jamón.
Platos calientes (o templados) para un picoteo de cumpleaños:

Pasteles salados de bacon y queso. Es una versión de la quiche Lorraine, en formato individual y sin masa. Los preparas en muy poco tiempo y se pueden hacer el día antes. En el momento de servirlos, solo hay que darles un toque de calor en el microondas para templarlos y están buenísimos.

Tortilla de patatas. Un clásico de cualquier celebración española que tampoco falla. A nosotros nos gusta servirla templada, por lo que la cuajamos una hora antes del evento. La patata y la cebolla las solemos freír con antelación sin problema.
Queso frito con mermelada casera. En casa gusta mucho porque es un aperitivo típico de Albacete (el origen de mi familia materna), así que nos hace viajar allí. Hay que hacerlo en el momento, así que este no es el aperitivo más práctico para un evento, pero también gusta mucho.

Quesadillas de jamón y queso. Son facilísimas, las servimos cortadas en triángulos y desaparecen en tiempo récord (a los pequeños de la casa les encantan).
Tostaditas de sobaos con anchoas. Es tan sencillo como cortar el sobao en rodajas de medio centímetro de grosor, tostarlas en una sartén sin nada de aceite y colocar una anchoa encima.

Lomo de cerdo en olla exprés. Es perfecto para cortarlo en filetes finísimos acompañados con un puntito de salsa. Lo servimos en un plato a modo de embutido y siempre lo preparamos uno o dos días antes.
Dulces para una fiesta de cumpleaños:

Tarta de leche merengada. Siendo un evento de verano, esta tarta es una delicia. No necesita horno, es fácil de hacer, está buenísima y la solemos servir semicongelada. Hay que hacerla un par de días antes del evento.

Natillas caseras. Con las yemas que sobran de hacer la tarta preparamos unas sencillas natillas que triunfan siempre entre los más pequeños.
Bizcocho de limón. Si no te da miedo encender el horno en plena temporada de calor, un bizcocho bien presentado es un valor seguro. No falla.

Brownie casero. Se hace en poquísimo tiempo y es acierto seguro. Nosotros lo presentamos en cuadraditos con un poco de azúcar glas por encima y vuela.
Como verás, todas las propuestas son muy fáciles de hacer, y aunque llevan trabajo puedes adelantar prácticamente todo.