Dulces y Postres

Tarta de la abuela o torta della nonna

Receta Tarta de la Abuela o Torta della nonna

La tarta de la abuela es una receta tradicional italiana a base de masa quebrada rellena con crema pastelera y piñones. ¡Deliciosa!

La masa quebrada es fundamental en esta tarta ya que está en la base y en la capa superior de la misma, por lo que te recomendamos prepararla en casa. Es una receta parecida a la receta de masa quebrada que ya tenemos publicada, con la particularidad de que esta masa lleva huevo y algo de levadura. Es algo más difícil de trabajar que la que preparamos habitualmente, pero el resultado es delicioso. Eso sí, se pueden intercambiar una por otra sin ningún problema. También puedes recurrir a usar 2 planchas de masa quebrada de las que venden preparadas, aunque el resultado no será el mismo.

El relleno de la tarta es una crema pastelera muy espesa que se aromatiza con un poco de ron, que le da un toque delicioso. Si no te atreves con el licor, puedes sustituirlo por un poco de ralladura de limón u otro aromatizante que te guste.

Por lo demás esta tarta no tiene ningún secreto. ¡Está espectacular! Eso sí, mejor de un día para otro. Es importante que esté completamente fría en el momento de servirla. Vamos a por la receta.

Ingredientes (para un molde desmoldable de 22 cm. de diámetro):

Para la masa:

  • 350 gr. de harina.
  • 200 gr. de azúcar.
  • 100 gr. de mantequilla.
  • 1 huevo y 1 yema.
  • 1 cucharada rasa de levadura en polvo.

Para el relleno:

  • 1/2 litro de leche.
  • 100 gr. de azúcar.
  • 50 gr. de harina.
  • 1 vaina de vainilla.
  • 3 yemas de huevo.
  • 10 ml. de ron.
  • 50 gr. de piñones.
  • Azúcar glas para decorar.

Preparación de la tarta de la abuela o torta della nonna:

– Para hacer la crema, pon la leche a calentar en un cazo.
Abre la vaina de vainilla por la mitad longitudinalmente y extrae las semillas con la punta de un cuchillo. Añade las semillas y la vaina a la leche.
– Pon la mezcla a calentar a fuego medio, con cuidado de que no se pegue. Mantenlo en el fuego hasta que rompa a hervir. En ese momento retíralo del fuego.
– En un bol, echa las yemas junto con el azúcar y la harina y bate todo junto. Añade el ron y mezcla.
Retira la vaina de vainilla de la leche y viértela sobre la mezcla de yemas, azúcar, harina y ron y bate con unas varillas hasta que todos los ingredientes queden perfectamente integrados.
Vuelve a echar la mezcla en el cazo, ponla a calentar a fuego medio – bajo mientras remueves constantemente para que no se pegue. Verás que la mezcla va espesando poco a poco. Es fundamental que esta mezcla no llegue a hervir para que no se corte.
– Cuando esté lo suficientemente espesa, retírala del fuego, échala a un bol y tápala con film transparente (que esté en contacto con la crema), para que no se forme una capa en la parte superior. Déjala hasta que esté totalmente fría.
– Mientras tanto prepara la masa. En un bol amplio echa la harina junto con el azúcar y mezcla. Añade la mantequilla, que debe estar muy fría, en cuadritos. Junto con el huevo, la yema y la levadura. Mezcla con una cuchara de madera hasta obtener una mezcla migosa, igual que cuando preparas un crumble.
– En ese momento comienza a amasar con las manos. Verás que a medida que las trabajas se va uniendo. Si está muy seca y ves que no hay forma de que se compacte, puedes añadir algo de agua muy fría. Añádela poco a poco, cucharada a cucharada. A medida que la trabajes, la masa estará cada vez más manejable. En el momento en que puedas formar una bola no te hará falta hidratarla más.
– Pasa la masa a la encimera y amasa hasta obtener una masa compacta. Haz una bola y cúbrela con film transparente. Déjala reposar en el frigorífico durante media hora.
– Pasado ese tiempo, saca la masa del frigorífico y divídela en dos partes, una algo más grande que otra.
Precalienta el horno a 200 grados.
La masa de mayor tamaño la usarás para la base de la tarta.
– Coloca un papel de horno en la encimera, la masa sobre el papel y con un rodillo ve estirándola. Si ves que se te pega la masa al rodillo, puedes añadir un poco de harina sobre él (aunque esta masa cuanto menos harina tenga, mejor) o colocar otro papel de horno sobre ella y estirarla así, entre dos papeles de horno. Debe quedar una masa fina de un ancho mayor que el diámetro del molde.
Engrasa el molde que vas a utilizar con mantequilla y espolvorea una fina capa de harina por todo el molde con ayuda de un colador. Así luego no te resultará complicado desmoldar la tarta.
Coloca con cuidado la masa sobre la base del molde y, sin estirarla, ve colocándola muy bien por los laterales. Debe quedar restante en la parte de arriba para luego poder cerrarla.
Rellena con la crema pastelera que ya estará completamente fría y espolvorea los piñones sobre la crema. Guarda un puñadito para decorar.
Estira la otra mitad de la masa que tienes reservada y cubre la crema pastelera con ella. Corta el exceso de masa y cierra los bordes con los dedos (utiliza la masa de la base para sellar la masa que acabas de colocar).
Hornea la tarta a 200 grados durante 20 minutos. Pasado ese tiempo, si no está muy dorada, apaga el horno y déjala 5 minutos más.
– Después, saca la tarta del horno y déjala que se temple sobre una rejilla.
– A los 10 – 15 minutos, cuando puedas manejar la tarta. Desmóldala cuidadosamente y deja que se enfríe por completo sobre una rejilla.
– En el momento de servir, espolvorea azúcar glas por la superficie con ayuda de un colador y coloca unos piñones en el centro.
– Y ya solo te queda disfrutar de esta deliciosa tarta de la abuela o torta della nonna.

Autor: Cigalita

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