Dulces y Postres

Tarta de queso y Baileys con gelatina de café

La tarta de queso y Baileys con gelatina de café que te proponemos es una receta fácil y deliciosa que se prepara sin horno y con muy poco esfuerzo. ¡Una tarta sencillamente espectacular!

Si eres de los que adoran tomar un digestivo a base de esta famosa crema de café después de las comidas festivas, esta es tu tarta. Queda con textura de mousse, ligerísima, cremosa y con un sabor a Baileys, muy equilibrado.

La gelatina de café ya remata la faena y, además de darle un toque visualmente precioso, le aporta ese puntito de café que da más sabor a la tarta.

Una de las ventajas de esta tarta de queso y Baileys con gelatina de café es que no necesita horno, es decir que la tienes lista en menos de 30 minutos, con esfuerzo prácticamente cero. Eso sí, necesita varias horas para coger consistencia, mejor si la haces de un día para otro.

Por lo demás, no tiene ninguna dificultad: base de galletas y mantequilla, crema tipo mousse de queso y Baileys y gelatina de café. ¿Quién da más?

Si te gustan las tartas de queso, tienes que probar la tarta de queso y chocolate blanco, la tarta de queso clásica, la tarta de queso y canela, la tarta de queso y arándanos, la tarta de queso y cuajada y la tarta de mousse de queso con gelatina de fresa. Vamos a por la receta.

Ingredientes de la tarta de queso y Baileys con gelatina de café para un molde desmoldable de 16 cm. de diámetro:

Para la base y la tarta:

  • 12 galletas tipo María.
  • 70 gr. de mantequilla.
  • 225 ml. de nata para montar (con, al menos, un 35 % de materia grasa).
  • 225 gr. de queso mascarpone.
  • 100 gr. de yogur (mejor tipo griego).
  • 90 ml. de Baileys.
  • 90 gr. de azúcar.
  • 5 hojas de gelatina.
  • 12 ml. de leche.

Para la gelatina de café:

  • 100 ml. de agua.
  • 1 cucharada rasa de café soluble.
  • 1 cucharada rasa de azúcar.
  • 1,5 hojas de gelatina.

Preparación de la tarta de queso y Baileys con gelatina de café:

Coloca un papel de horno en la base de un molde desmoldable de 16 centímetros de diámetro. Tal y como te enseñamos en nuestro artículo: “Cómo desmoldar bien un bizcocho”, solo que en este caso no hace falta enharinar ni engrasar. Solo colocar el papel en la base.

Tritura las galletas hasta dejarlas convertidas en polvo.

Trocea la mantequilla y derrítela en el microondas.

– Echa el polvo de galleta en la base del molde y riégalo con la mantequilla. Con ayuda de una lengua de cocina o una cuchara de madera, mezcla bien para que la mantequilla impregne bien la galleta.

Reparte la mezcla por toda la base del molde y, con una cuchara, ve compactándola hasta obtener una base homogénea.

– Lleva el molde a la nevera para que enfríe por completo antes de echar la crema.

– Coloca las hojas de gelatina en un cuenco, cúbrelas de agua fría y déjalas hidratar mientras preparas la crema.

– Antes de nada, debes tener tanto la nata como un bol grande y las varillas de la batidora en la nevera para montar bien la nata.

– En otro bol mezcla el queso mascarpone con el yogur griego, el azúcar y el Baileys. Bate la mezcla con unas varillas hasta obtener una crema homogénea, sin grumos.

– Pon a calentar los 12 mililitros de leche en el microondas, escurre las hojas de gelatina y disuélvelas en la leche caliente. Mezcla muy bien hasta que no quede rastro de la gelatina.

Añade la leche con la gelatina a la crema de queso, yogur, azúcar y Baileys. Mezcla muy bien hasta que se integre por completo.

– Saca el bol, las varillas y la nata de la nevera y empieza a montar la nata con una batidora de varillas a velocidad media- baja (para que no se corte). Cuando empiece a coger cuerpo y esté semimontada estará lista (no hace falta que quede totalmente firme).

Ve añadiendo la mezcla de queso, Baileys y yogur a cucharadas al bol donde tienes la nata y ve integrando todo con movimientos envolventes con una cuchara de madera o una espátula poco a poco para que la nata no se baje. Cuando tengas una crema homogénea con cuerpo, viértela sobre la base de galletas que tenías enfriando.

– Deja la tarta enfriar en la nevera al menos durante 4 horas para que termine de coger consistencia. Mejor si la dejas de un día para otro.

– Al día siguiente pon a hidratar la hoja y media de gelatina en un bol con agua helada.

– Calienta los 100 mililitros de agua (en un cazo o en el microondas), cuando empiece a humear, añade el café y el azúcar. Mezcla hasta que todo esté perfectamente disuelto en el agua.

– Escurre la gelatina muy bien y añádela a la mezcla de café caliente. Remueve muy bien para que la gelatina se disuelva.

– Si quieres que la gelatina quede un poco marmolada, puedes echar la mezcla templada sobre la tarta  (se derretirá un poco de crema de queso y le dará ese toque marmolado), si por el contrario prefieres una textura espejo, espera a que la mezcla de café esté a temperatura ambiente antes de añadirla sobre la crema de queso y Baileys.

– Déjala solidificar a temperatura ambiente y, después, guárdala en la nevera para que termine de compactar. Es importante que si la tapas no coloques nada que toque la gelatina, para que no se quede pegada y estropee el aspecto de tu tarta.

– En el momento de servir, pasa una espátula de repostería o un cuchillo de punta roma por los bordes de la tarta y retira el aro.

– Quita el papel de la base y pasa la tarta a tu fuente de presentación. Ya solo te queda disfrutar de esta deliciosa tarta de queso y Baileys con gelatina de café.

Autor: Cigalita

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