Trucos infalibles para conseguir una bechamel sin grumos

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Trucos para conseguir una bechamel sin grumos
Trucos para conseguir una bechamel sin grumos

La bechamel es una salsa muy versátil y popular en la cocina, utilizada en numerosas recetas desde lasaña e infinidad platos de pasta hasta croquetas y gratinados.

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Sin embargo, uno de los problemas más comunes al hacer esta salsa es que aparezcan grumos que sean imposibles de quitar y se pierda la textura suave y sedosa tan característica de esta salsas. Vamos a repasar los pasos básicos para conseguir una bechamel sin grumos y con una textura perfecta.

Primer paso: preparar un buen roux

El primer paso para evitar los grumos en la bechamel es la preparación adecuada del roux, que es la base de esta salsa. El roux se prepara cocinando mantequilla y harina y es esencial para lograr una textura suave y cremosa en la bechamel. Estos consejos son básicos para que la salsa quede perfecta:

Usa una proporción adecuada de mantequilla y harina

Para preparar un roux sin grumos, es importante utilizar la proporción correcta de mantequilla y harina. Generalmente, se utiliza una cantidad igual de mantequilla y harina, pero esto puede variar dependiendo de la receta. Es importante seguir las indicaciones de la receta y ajustar las cantidades según sea necesario.

Derrite la mantequilla a fuego medio

Para evitar grumos en el roux, es crucial derretir la mantequilla a fuego medio. La mantequilla no debe quemarse ni dorarse, ya que esto puede afectar la textura de la bechamel. En el momento en que la mantequilla esté completamente derretida, se puede agregar la harina.

Espolvorea la harina

Espolvorea la harina por la superficie de la mantequilla y mezcla bien ambos ingredientes con la varilla. Deja que la harina se tueste ligeramente para que luego no sepa a crudo.

Punto clave: añadir la leche

Una vez que el roux esté listo, es hora de agregar la leche para terminar de preparar la bechamel. Aquí se puede usar leche fría o caliente, a nosotros nos da mejor resultado utilizarla caliente o templada, pero funciona bien de ambas formas.

los grumos de la bechamel

Calienta la leche antes de agregarla

Antes de agregar la leche al roux, es recomendable calentarla ligeramente. Esto ayuda a prevenir la formación de grumos, ya que la leche caliente se mezcla más fácilmente con la harina y la mantequilla. Puedes calentar la leche en una cacerola aparte o en el microondas, asegurándote de no llevarla a ebullición.

Viértela fuera del fuego

Cuando agregues la leche al roux, retira la cazuela del fuego y échala de golpe (en uno o dos pasos) sin parar de remover con unas varias para disolver todo muy bien y conseguir una bechamel fina.

Remueve constantemente

Mientras agregas la leche al roux, es importante revolver constantemente con las varillas para evitar que se formen grumos.

Luego solo tienes que devolver la olla al fuego y cocinar todo junto unos minutos hasta que la salsa espese y no sepa a harina cruda. Es importante remover todo el tiempo para que no se pegue.

¿Y si todavía quedan grumos?

A pesar de seguir todos los pasos anteriores, a veces los grumos pueden aparecer en nuestra bechamel. No te preocupes, que todo en esta vida tiene solución. Una batidora puede ser tu mejor aliada para solucionar el problema y obtener una bechamel suave y deliciosa.

Retira la bechamel del fuego

Si notas que se han formado grumos en tu bechamel y no hay forma de disolverlo, lo primero que debes hacer es retirarla del fuego. Esto evitará que se sigan cocinando y se endurezcan más.

Bate la bechamel con una batidora

Una vez que la bechamel está fuera del fuego, utiliza una batidora de mano para eliminar los grumos. Sumerge la batidora en la salsa y bate a velocidad media-alta hasta que los grumos desaparezcan y obtengas una textura homogénea.

Cuela la bechamel si es necesario

Si los grumos persisten después de batir la bechamel, puedes utilizar un colador de malla fina para eliminarlos por completo. Vierte la bechamel a través del colador y presiona suavemente con una cuchara para ayudar a eliminar cualquier grumo restante. Esto te asegurará una salsa perfecta.

Como verás, con estos sencillos trucos vas a conseguir una salsa deliciosa y con una textura perfecta. Las varillas son la principal clave para tener una bechamel sin grumos. También es importante cocinar muy bien la mantequilla y la harina y verter la leche (a poder ser templada o caliente) de golpe mientras remueves enérgicamente para que la harina se disuelva perfectamente en la mezcla y al final resulte una salsa aterciopelada.

3 comentarios en «Trucos infalibles para conseguir una bechamel sin grumos»

  1. Hola Karolina!!

    Tienes toda la razón, las varillas son fundamentales para que las salsas se queden sin grumos!!

    Me alegro mucho de que te guste el blog, el tuyo también lo seguimos a menudo!!! Y nos encanta!!! 🙂

    Muchos besos

  2. Pues mira a mi la bechamel me sale muy bien y todo fue desde que compre el batidor de mano y la hago con eso, ya la puedo dejar sin batir un rato que no le pasa nada!!, queda perfecta!!, suave, lisa y muy rica.. si quereis verla esta en mi blog.

    muy buen blog, te conozco del foro!!!- saludos

    besitos fuchicadores

  3. A mi me pasaba algo parecido con la bechamel, no había forma de que me saliese decente!! Ahora ya la tengo algo más lograda, pero aún así me cuesta.

    Voy a probar a hacer la bechamel como vosotros indicáis a ver si consigo una buena bechamel para mis croquetas.

    Muchas gracias

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