Consejos para comer bien después de los excesos

Te damos algunos consejos para comer bien después de los excesos. ¿Sabes cómo volver a las buenas costumbres? Te ayudamos.

Siempre que llega una época vacacional, como verano o navidades, nos salimos un poco de nuestra rutina de alimentación y nos pasamos unas semanas comiendo alimentos poco sanos, más cantidad de la cuenta, mucho dulce… combinado con que, además, es bastante posible que dejemos de hacer ejercicio y estemos mucho más sedentarios.

Al final todo esto repercute no solo en la báscula (que también), sino en nuestra salud. Empiezan los ardores, dolores de estómago, problemas de estreñimiento y, por supuesto, la báscula se convierte en nuestra peor enemiga al ver que esas dos inocentes semanas se han saldado con un aumento de 3 o 4 kilos, con la hinchazón correspondiente y la dificultad para abrocharse esos vaqueros que tanto nos gustan. ¿Qué hacer al respecto? ¿Empezar una dieta que no vamos a poder seguir a futuro? La respuesta es rotundamente NO.

No vale hacer una dieta superestricta donde solo comamos lechuga  y pechuga y nos haga ser infelices. ¿Por qué? Pues porque además de que genera ansiedad y es complicadísima de seguir, en cuanto se pierda una cantidad mínima de peso es muy fácil caer en la tentación de abandonarla y entonces se ganan los dos o tres kilos perdidos y alguno más. Te ayudamos a volver a la senda y a recuperar tu salud con estrategias que puedas mantener en el tiempo.

Consejos para comer bien después de los excesos

Si en tu vida normal llevas una alimentación saludable, es bastante posible que por muchos excesos que hayas cometido en días puntuales el resto del tiempo hayas seguido comiendo razonablemente sano. Por lo que para deshincharte solo tienes que volver a la senda y dejar que unas semanas de buena alimentación y ejercicio hagan el resto.

Aún así, es conveniente tener en cuenta varias cosas para tratar de que esa transición sea lo menos “dolorosa” posible. Estos son nuestros consejos para comer bien después de los excesos:

1. Olvídate de los ultraprocesados. Opta por alimentos sin etiqueta, donde el propio alimento natural es el único ingrediente, y por procesados sanos, como las conservas con ingredientes saludables o los lácteos. Las primeras semanas trata de obviar los caprichos navideños o vacacionales y esos dulces furtivos que tanto has disfrutado en vacaciones. Es mejor cortar por lo sano y cuando pasen unas semanas y el cuerpo haya empezado a volver a su rutina, retomar un consumo moderado de dulces y otras opciones menos saludables.

2. Trata de incluir alimentos de los tres grupos de macronutrientes en cada comida. Es decir, proteínas, hidratos de carbono complejos (cereales integrales, legumbres…) y grasas sanas.

3. Configura tus platos siguiendo las proporciones del plato de Harvard. De forma que la mitad del mismo debe estar compuesta por frutas y verduras (priorizando la verdura), un cuarto debe ser una buena fuente de proteínas y el otro cuarto un hidrato de carbono más contundente, como legumbres o alimentos elaborados con cereales integrales.

4. Consume frutas y verduras en cantidad. Apuesta por las frutas en el desayuno y los tentempiés (si los tomas) y las verduras en comida y cena. Trata de que la mitad de tus platos principales estén compuestos por verduras, cocinadas de forma atractiva, y toma dos o tres piezas de fruta a lo largo del día.

5. Prepara platos sanos pero sabrosos. Si te pasas el día comiendo alimentos insípidos que no te gustan, tu vida va a ser triste y aburrida. Estarás deseando encontrar un momento de debilidad y comerte un plato insano y lleno de calorías. Hay infinidad de alimentos saludables que puedes preparar de mil formas atractivas y deliciosas. Estos días te haremos diferentes propuestas para ayudarte en esta tarea.

6. Planifica tu menú semanal con antelación. Haz la compra y si te animas con el batch cooking, avanza en un par de horas el domingo algunos sofritos y platos para que la semana te resulte mucho más sencilla. Si no planificas el menú con antelación, es fácil que acabes comiendo lo primero que te encuentres en la nevera y que comas de forma bastante desordenada. Dedica un ratito del fin de semana a ver qué tienes en nevera, despensa y congelador y organízate.

Batch cooking o cómo organizar la semana

La idea del tan de moda batch cooking consiste en cocinar durante 2 o 3 horas un día para dejar más o menos la comida organizada para toda la semana. Muchas veces en lo que más se tarda es en sofreír las verduras o cocer las legumbres, por lo que eso lo puedes adelantar un día del fin de semana que tengas más tiempo y así durante la semana tu vida será más fácil ya que solo tendrás que mezclar ingredientes y marcar a la plancha lo que te falte.

Estas son algunas ideas de recetas que puedes avanzar el domingo, hacer en cantidad, y luego usar en diferentes preparaciones para comer rico, variado, no aburrirte y tampoco pasarte media vida en la cocina:

Sofritos para tus verduras. Sofríe varias cebollas cortadas pequeñas durante bastante rato, hasta que estén transparentes y guárdalas en un tupper. Por otro lado también puedes sofreír pimiento y zanahoria cortados pequeños. Luego ya puedes ir mezclando al gusto para preparar diferentes platos.

Pisto. Es una receta fantástica para mil recetas que puedes hacer en cantidad e ir usando como guarnición o como base en diferentes preparaciones. Mezclado con huevo cocido y atún es un relleno fantástico de empanadillas o empanadas.

– Huevos cocidos. Te valen para desayunos, tostas y mil preparaciones. Cuece cuatro o cinco huevos y tenlos en la nevera listos para cualquier momento.

Boloñesa con verduras. Prepara una boloñesa grande que lleve mitad de carne picada y mitad de verduras cortadas muy pequeñas y bien pochadas. Una vez lista te vale para un pastel de carne, una pasta, unos espaguetis de calabacín, para rellenar champiñones… y mil ideas más.

Pollo en papillote o pavo a la sal. Estas dos recetas comodín son perfectas para hacerlas mientras preparas otras cosas y te sirven para todo. A modo de embutido para tostas en el desayuno o cena, para usar como fuente de proteína en crepes o fajitas, para tomar de aperitivo cortado en rebanadas finas, para cortar en taquitos, mezclar con pisto y rellenar unas empanadillas o unas empanadas y un montón de recetas más.

– Legumbres. Puedes o prepararte un guiso grande de la legumbre que más te guste y tener varias raciones que puedes congelar sin problema o bien cocer unos garbanzos con verdura y algunos huesos o carcasas de pollo y en bastante poco tiempo tendrás garbanzos cocidos para preparar diferentes platos, un caldo de  pollo delicioso y perfecto para cenas o primeros platos y unas verduras que puedes picar para el caldo o con las que hacer pastillas de caldo caseras para alegrar diferentes preparaciones.

Y hasta aquí nuestros consejos para comer bien después de los excesos. En el siguiente capítulo veremos qué alimentos conviene tener en la nevera, despensa y congelador y cuáles es mejor no tener cerca y algunas propuestas de recetas saludables para configurarte un menú semanal sabroso, ligero y sano.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.