Los mejores helados y polos caseros para el verano

Hacemos una selección de recetas de helados y polos caseros que son perfectas para disfrutar en los días de calor. ¿Te animas con ellos?

Lo mejor de estas recetas es que todas ellas se hacen a mano, es decir, no requieren el uso de heladera ni ningún otro utensilio. El único truco para que los helados caseros queden cremosos está en que una vez tienes hecha la mezcla debes guardarla en el congelador en un  bol amplio e ir batiéndola con las varillas cada hora, aproximadamente, para ir rompiendo los cristales de hielo que se vayan formando. Hay que repetir esta operación tres veces y luego ya dejar que la crema se congele por completo.

Luego solo hay que sacarlos unos 5 minutos antes de tomarlos para que se atemperen un pelín y servirlos. Por lo demás, hacerlos no tiene complicación ninguna y cuando los pruebes verás que hay una diferencia abismal con cualquier versión comercial. ¡Todos ellos son una auténtica maravilla! 

Helados y polos caseros que no te puedes perder

Helado de chocolate casero. Este helado se prepara con tres ingredientes: leche evaporada, chocolate y un pelín de azúcar. No tiene ninguna complicación y está de vicio. Si quieres que tenga trocitos que le aporten un toque crujiente, le puedes añadir unos cuadritos de chocolate sin derretir justo antes de meterlo al congelador.

Helado de Oreo casero. Los amantes de estas galletas disfrutan mucho con el helado de Oreo. Eso sí, es un postre pensado para los más golosos de la casa, ya que, además de estas famosas galletas, lleva leche condensada por lo que tiene un punto alto de dulzor.

Helado de vino tinto. Si te apetece probar un helado diferente, este te va a encantar.  Es importante que utilices un vino joven que sea de calidad, ya que va a ser el que va a aportar el sabor a este dulce. Como el vino se cocina durante bastante tiempo con la canela, el alcohol se evapora prácticamente en su totalidad, por lo que no queda ningún sabor a alcohol en este helado. ¡Te va a sorprender!

Helado de chocolate blanco. Los adeptos al chocolate blanco van a disfrutar mucho con esta propuesta. Es una versión del helado de chocolate del que hemos hablado anteriormente y es una auténtica delicia. A nosotros nos encanta servirlo con un poco de caramelo líquido o sirope de arce y unos cereales de desayuno con trocitos de chocolate negro, que dan un toque crunchy muy interesante.

Helado de vainilla casero. Un clásico entre los clásicos que nada tiene que ver con su versión comercial. Es importante usar las semillas de una vaina de vainilla, que son los que le aportan el sabor real a este ingrediente. Es perfecto para tenerlo en el congelador y darse un capricho de vez en cuando.

Helado de turrón de Jijona. Si has guardado una tableta (o varias) de turrón de las navidades, este helado te va a alegrar el verano. Es un clásico de muchas heladerías de nuestro país y la verdad es que la versión casera no tiene nada que envidiarle. Los amantes de la almendra disfrutan mucho con este dulce.

Helado de cerezas. En primavera hay que disfrutar de las cerezas en todas sus formas y si es con esta propuesta, te aseguramos que no te vas a poder resistir a esta fruta. Un helado que merece la pena probar porque está de vicio.

Polos de chocolate. Si quieres saltarte el paso de remover tu helado casero cada cierto tiempo, estos polos son tu solución. Solo necesitas unos moldes para prepararlos –mejor de silicona, que desmoldan de lujo-, preparar la mezcla y dejar que el congelador haga el resto. Quedan muy cremosos y están de lujo. ¡Te van a encantar!

Una vez vistas todas las propuestas de helados y polos caseros para disfrutar de este delicioso y veraniego dulce, ¿con cuál te quedas? En nuestro caso no podríamos quedarnos solo con uno, ¡vamos haciendo todos durante la época de buen tiempo!

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