
¿Quieres saber dónde se elaboran las auténticas marquesitas? Las puedes encontrar en un pueblo de Toledo y su historia te va a sorprender.
Las marquesitas Alguacil, ese dulce tradicional que te transporta directamente a la Navidad a cada bocado, acaban de cumplir cien años de historia. Esta delicia, creada en 1924 por Pablo Alguacil, bisabuelo de la actual heredera, Ana María Alguacil, ha perdurado gracias a una receta familiar que se transmite de generación en generación y al uso de ingredientes de la mayor calidad, especialmente almendras de origen nacional.
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El origen de un dulce toledano único
La confitería La Positiva está situada en la céntrica calle del Agua en Bargas, un municipio ubicado a solo diez kilómetros de Toledo, y es el lugar donde nacieron las auténticas marquesitas Alguacil.
Este negocio familiar abrió sus puertas en 1907 y es el lugar donde Pablo Alguacil, un toledano procedente de Mazarambroz, consiguió en 1925 la fórmula de las marquesitas. Utilizando los ingredientes básicos del mazapán fue cambiando las proporciones de almendra, huevo y azúcar hasta dar con la receta perfecta.
Pablo decidió ponerles su apellido y registrarlas oficialmente para proteger su creación y asegurar que este dulce llevara su sello a lo largo de los años.
La receta secreta de las marquesitas
Aunque, como acabamos de comentar, las marquesitas comparten ingredientes con el mazapán (el dulce toledano por excelencia), la clave está en las proporciones que se usan de cada uno de esos ingredientes y en el proceso de elaboración, que solo conocen las personas que trabajan en este obrador toledano.
Ana María Alguacil es la actual dueña de ‘La Positiva’ -bisnieta del creador- y es la encargada de elaborar cada lote de marquesitas de forma completamente artesanal. Aunque los antiguos hornos de leña han desaparecido del obrador y ahora se utilizan hornos eléctricos, la receta se mantiene intacta.
El uso de almendras nacionales es crucial para que este dulce quede perfecto, ya que la cantidad de grasa de este fruto seco es lo que le aporta su sabor y textura a las marquesitas.
Su tamaño es otra de las cuestiones que no ha cambiado en casi cien años. Para conseguir esa textura jugosa tan característica que tienen, han de ser pequeñas y hay que hornearlas pocos minutos a alta temperatura.
El toque final se lo da una ligera capa de azúcar glas que le aporta ese aspecto nevado tan navideño.
Solo disponibles en la confitería La Positiva

Para aquellos que quieren probar las auténticas marquesitas, solo están disponibles en la confitería La Positiva, en la localidad de Bargas. En otros obradores toledanos encontrarás marquesas, duquesas, princesas… pero solo son marquesitas las que se elaboran en dicha pastelería.
Y, la verdad, es que merece mucho la pena hacerse con una caja porque están realmente buenas. Es un dulce que, al igual que ocurre con el mazapán, se consume tradicionalmente en Navidad, aunque debería tener un hueco en otras celebraciones porque está absolutamente delicioso.
Para los que quieran prepararlas en casa, aquí os dejamos nuestra receta de marquesitas de almendra, que no es tan secreta como las de La Positiva pero están también muy buenas y son sencillísimas de hacer.
Dirección de la confitería La Positiva:
- Calle del Agua, 15. Bargas, Toledo
- Teléfono: 925 35 72 74
- Más información: Confitería La Positiva