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Ruta por la Toscana: bodega Antinori, en el Chianti Clásico

Si te gusta el vino y estás haciendo una ruta por la Toscana tienes que visitar, al menos, una bodega. ¿Te vienes con nosotros a conocer la bodega Antinori y sus vinos?

Bodega Antinori - Instalaciones

A diferencia de otras muchas bodegas de la zona, en Antinori estamos ante una bodega moderna, con una estética vanguardista muy diferente de las tradicionales de la Toscana. Fue inaugurada en 2012 y es impresionante, tanto por fuera como por dentro.

Lo primero que te impacta de la bodega Antinori es su diseño, con una gigantesca escalera de caracol en el centro que te deja con la boca abierta. Grandes cristaleras, construida sobre una ladera, con una zona de viñas sobre el ‘tejado’ de la bodega y un maravilloso restaurante a pie de cepas. Esta bodega no te deja indiferente.

Bodeta Antinori - Museo y escalera

Nosotros teníamos claro que en la ruta de la Toscana íbamos a visitar alguna bodega y esta nos pareció muy buena alternativa. Tienen varias opciones de visita y entre ellas algunas en inglés, por lo que es una buena forma de conocer los vinos del Chianti.

Los vinos del marqués de Antinori

A pesar de lo novedoso de la bodega, la historia de esta familia noble de la Toscana está ligada al vino desde hace varios siglos.

Son ya 26 generaciones de viticultores, que siempre han apostado por la innovación en el mundo del vino, pero que tienen un profundo respeto por la tradición y por la tierra. La familia Antinori tiene numerosos viñedos en diferentes zonas de Italia y también uno en el valle de Napa, en California.

La bodega Antinori

Además de lo impresionante del edificio y de las espectaculares vistas de los viñedos toscanos, el interior no deja de sorprenderte.

Bodeta Antinori - Edificación 2

Tiene un pequeño museo en la planta baja que puedes visitar mientras esperas a que empiece tu visita y donde conocerás un poco más sobre la historia de la familia.

Bodeta Antinori - Vistas

También puedes ver un interesante vídeo donde te muestran cómo se construyó esta obra de arquitectura, que también merece la pena ver.

Una vez dentro de la bodega te contarán cómo es el vino del Chianti y cómo se produce, conocerás el proceso de fermentación que realiza esta bodega y verás su impresionante sala de barricas, con su peculiar arquitectura abovedada y con unas salas de cata acristaladas y sobre la sala de barricas que invitan a catar todos los vinos de la familia de una sentada.

Bodeta Antinori - Barricas

Después de conocer el proceso de fermentación, se visita la sala donde se elabora el vin santo (vino de santo), un vino dulce típico de la zona que se toma en el postre acompañado con los tradicionales cantucci, unas pastas de almendra que se mojan en este vino. El proceso de producción del vin santo es curioso, ya que se elabora secando las uvas hasta convertirlas en pasas.

Bodeta Antinori - Orzas

Para terminar la visita se pasa a la cata de un vino blanco y dos tintos. Probamos un blanco que la familia elabora en la zona de Umbría y dos tintos de la zona. Hay disponibles varios tipos de visita. Nosotros optamos por una visita en inglés de hora y media de duración y nos costó 30 euros.

Bodeta Antinori - Vinos

Restaurante Rinuccio 1180

En la parte de arriba de la bodega y, a pie de cepa, está el restaurante Rinuccio 1880, una muy buena alternativa para disfrutar de una comida deliciosa en un ambiente inmejorable. Si hace buen tiempo, no lo dudes y pide mesa en la terraza, estarás comiendo en mitad de un viñedo. Todos los vinos de su carta son de la familia Antinori (y tienen una carta enorme de vinos) y la comida, una maravilla.

Bodega Antinori - Rinuccio 1180

Nosotros tomamos unos macarrones con ragú de pato, unos ravioli con queso pecorino y kale y de segundo una pechuga de pollo a la brasa y un carret de cordero con costra de frutos secos. Nos propusieron un vino blanco que maridaba bien con la comida y para el postre tomamos una mousse de mascarpone servida en copa que quitaba el sentido, creo que la mejor que hemos tomado hasta hora. Terminamos con dos cafés y unos petit fours. Tienen varias propuestas de menú, algunos maridados y otros no, que están entre 40 y 60 euros por persona. Nosotros comimos a la carta y nos costó 50 euros/ persona.

Bodega Antinori - Raviolis

Bodeta Antinori - Macarrones

Bodeta Antinori - Pollo

Bodeta Antinori - Cordero

Bodega Antinori - Tiramisu

Rinuccio 1180 es un restaurante que merece la pena probar, tanto si visitas la bodega como si te apetece disfrutar de una comida tradicional en un restaurante a pie de viñas. ¡Tiene muchísimo encanto!

Autor: Cigalita

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