
Esta salsa de queso azul es muy sencilla y perfecta para acompañar carnes a la plancha o a la brasa. ¡Va fenomenal con una buena pieza de ternera!
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Ingredientes de la salsa de queso azul fácil para 4 personas:
- 30 gr de mantequilla.
- 1/2 cebolla mediana.
- 50 gr de vino blanco.
- 200 gr de nata para cocinar.
- 85 gr queso azul (roquefort, gorgonzola, cabrales…).
- 1 chorrito de aceite.
Preparación de la salsa de queso azul fácil:
– Pon calentar una cazuela con la mantequilla y un chorrito de aceite de oliva a fuego medio. Ten cuidado para que la mantequilla no se queme.
– Mientras tanto, pela la cebolla y pícala en trozos pequeños.

– Cuando la mantequilla esté completamente disuelta, añade la cebolla y póchala, es decir cocínala a fuego lento y tapada hasta que esté bien tierna, durante unos 10 minutos.
– A continuación, riégala con el vino blanco y sube el fuego para que se reduzca casi en su totalidad.

– Luego solo tienes que añadir la nata y el queso azul cortado en daditos y mezclar todo bien hasta que todos los ingredientes se integren por completo. Utiliza una varilla o cuchara de madera y remueve hasta que el queso se disuelva.

– Cocina todo junto a fuego medio sin parar de remover para que no se pegue hasta que la salsa tenga la consistencia que te guste. El tiempo dependerá de si quieres la salsa más o menos espesa y también de cómo de líquida sea la nata que has usado.
– En el momento en que esté en su punto, sácala del fuego y sírvela con tu pieza de carne favorita. En nuestro caso la acompañamos de un filet mignon –un corte de solomillo de ternera- cocinado a la plancha vuelta y vuelta y fue una combinación ganadora.
– Y ya puedes disfrutar de esta salsa de queso azul fácil y deliciosa.
Consejos y variaciones sobre esta salsa de queso:
Hacer esta salsa de queso es facilísimo y queda muy rica. Combina fenomenal con la carne roja, pero también con un pollo cocinado a la plancha o la parrilla e incluso es una salsa deliciosa para la pasta o para acompañar a algunos pescados grasos, como el salmón.
En lo relativo al queso, elige el que más te guste. Puedes optar por uno de nuestro país como cabrales o tirar por alguna opción más internacional como el roquefort o el gorgonzola. En función de si tiene un sabor más o menos potente, así será la salsa.
Con respecto al vino, si la salsa la van a tomar niños o embarazadas, es mejor prescindir de este ingrediente porque ya sabemos que el alcohol no se evapora al 100 %. En caso de usarlo puedes utilizar un buen vino blanco seco o si quieres darle un toque especial, puedes utilizar un fino, una manzanilla o un amontillado, va a quedar absolutamente de lujo.
Si haces más cantidad de la que vas a consumir, la puedes congelar sin problema. En el momento de tomarla solo tienes que descongelarla al baño María o en el microondas, removiendo de vez en cuando para que recupere la textura y si ves que le hace falta, puedes poner un pelín más de nata o leche para que vuelva a quedar perfecta.
Por lo demás, como verás, se hace en poquísimo tiempo y sin esfuerzo ninguno. ¡Esta salsa de queso azul te va a fascinar!