Dulces y Postres

Receta: Lenguas de gato de naranja

Receta de lenguas de gato

Las lenguas de gato son unas galletas cuyo ingrediente principal es la mantequilla y que están deliciosas. Tienen la ventaja de que son muy fáciles de hacer y os aseguramos que merece la pena prepararlas para acompañar a una taza de café recién hecho.

Para decorarlas hemos utilizado chocolate de cobertura. Los que no lo habéis utilizado todavía, no os alarméis: lo venden en cualquier supermercado. También se llama “chocolate para postres”, “chocolate fondant”, Lo podéis encontrar en tableta y también en perlas.

Por lo demás, veréis que la receta no tiene ninguna dificultad y que son exquisitas. Estas galletas son del libro «100 recetas de galletas» y, como siempre que preparamos una de sus recetas, sale perfecta.

Ingredientes:

  • 225 gr. de mantequilla en pomada.
  • 140 gr. de azúcar.
  • La ralladura de la cáscara de una naranja.
  • 1 yema de huevo.
  • 2 cucharaditas de zumo de naranja.
  • 280 gr. de harina.
  • 1 cucharadita de jengibre en polvo.
  • 115 gr. de chocolate negro de cobertura.
  • Una pizca de sal.

Preparación de las lenguas de gato de naranja:

– Pon la mantequilla en pomada -es decir, ablandada a temperatura ambiente-, el azúcar y la ralladura de naranja en un bol y mezcla bien estos ingredientes con una cuchara de madera.
Bate la yema de huevo ligeramente e incorpórala a los ingredientes que tienes en el bol.
– Después riega la masa con el zumo de naranja e intégralo completamente.
Tamiza la harina, el jengibre y la pizca de sal y mezcla bien estos ingredientes con el resto. Debes conseguir una masa muy suave.
– Haz una bola con la masa, envuélvela en film transparente y déjala enfriar en la nevera durante una hora.
– Pasado ese tiempo, precalienta el horno a 190 grados y forra una bandeja de horno con papel de hornear.
– Saca la masa de la nevera, quítale el film y coge bolitas de masa.
– Haz rollitos, colócalos sobre la bandeja de horno que tienes preparada y aplástalos ligeramente. Debes conseguir rectángulos de 10×2 cm y de 0,5 cm de grosor, aproximadamente.
– Es importante separar las galletas entre sí ya que durante la cocción crecerán bastante.
– Hornea las galletas durante 12 minutos a 190 grados o hasta que veas que están doradas.
– Después sácalas del horno y, con mucho cuidado déjalas enfriar sobre una rejilla. Verás que están blanditas, pero no te preocupes porque cuando se enfrían se quedan con textura de galleta.
– Cuando tengas todas las galletas frías y horneadas, derrite el chocolate al baño María o en el microondas. Si lo haces de esta última forma, baja la potencia del microondas y controla muy bien el tiempo para que no se queme.
– Deja que el chocolate se temple y baña las galletas hasta la mitad, formando una diagonal. Nosotros preferimos bañarlas solo por un lado para que estén algo más ligeras, pero puedes hacerlo por ambos lados.
Colócalas sobre una rejilla para que el chocolate solidifique. Si hace demasiado calor y ves que el chocolate no solidifica, colócalas en un plato y enfríalas en la nevera. En pocos minutos tendrás tus galletas perfectas. Eso sí, quizás el chocolate pierda un poco su textura -podrían formarse pequeñas burbujitas por el cambio de temperatura-.
– A la hora de conservarlas pasa lo mismo, si hace calor, lo mejor es guardarlas en una caja dentro de la nevera ya que a temperatura ambiente el chocolate se derretirá.

Autor: Cigalita

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