
Este flan de calabaza casero es facilísimo de preparar y queda con una textura suave y cremosa. Un postre con todo el sabor del otoño y perfecto para aprovechar la calabaza de temporada.
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Ingredientes del flan de calabaza casero (para una flanera grande de 20 cm de diámetro):
- 400 g de calabaza asada.
- 3 cucharadas de miel.
- 3 huevos.
- 400 ml de leche (mejor entera).
Para hacer el caramelo casero:
- 4 cucharadas de azúcar.
- 2 cucharadas de agua.
Preparación de flan de calabaza fácil:
– Pon a calentar el azúcar junto con el agua en un cazo a fuego medio-alto y deja que se forme el caramelo. Es importante no remover con una cuchara en ningún momento, basta con mover el cazo suavemente en círculos para que se mezcle bien. Puedes utilizar caramelo comercial, pero el sabor no tiene nada que ver con uno casero y el esfuerzo es mínimo.
– En el momento en que tengas un caramelo rubio –de color no muy oscuro- viértelo con cuidado sobre la flanera y repártelo muy bien por la superficie y también un poco por los bordes. Haz este procedimiento con mucho cuidado para no quemarte.
– Precalienta el horno a 180 ºC, calor arriba y abajo y coloca una bandeja con dos dedos agua caliente dentro.
– Si no tienes calabaza asada, pélala, retira las pepitas y las hebras del interior y cortarla en dados grandes. Hornéala a 180 ºC, calor arriba y abajo, durante aproximadamente una hora o hasta que esté muy tierna. También puedes cocinarla al microondas: para ello coloca los dados en un bol apto, tápalo con film, haz algunos agujeritos con un cuchillo y cocinarla a máxima potencia unos 10 minutos o hasta que esté muy tierna.
– Tritura la calabaza asada junto con la miel y un poco de leche hasta obtener un puré sin grumos.
– Pasa el puré a un bol grande y añade los huevos y el resto de la leche. Mezcla bien con una varilla hasta que se integre todo. Hazlo con suavidad para que se formen burbujas. Si usas la batidora, bate a velocidad baja.
– Vierte la mezcla en la flanera carameliza y llévala al horno. Colócala en la bandeja con agua caliente (debe cubrir unos dos dedos el molde).
– Hornea el flan al baño maría (es decir dentro de una bandeja con agua en la base) a 180 ºC, calor arriba y abajo, durante una hora o hasta que veas que ha cuajado. Estará en su punto cuando tiemble ligeramente por el centro pero no esté líquido.
– Transcurrido ese tiempo sácalo del horno y déjalo enfriar sobre una rejilla.
– Cuando esté totalmente frío, tápalo con papel de aluminio y guárdalo en la nevera durante un mínimo de 6 horas, mejor si lo dejas de un día para otro.
– Al día siguiente, pasa una espátula o cuchillo de punta roma por los bordes del flan para despegarlo ligeramente y vuélcalo sobre la fuente de servir. Si ves te cuesta desmoldarlo, calienta ligeramente la base con las manos o un soplete de cocina, de esta forma el caramelo se soltará enseguida.
– Y ya tienes este delicioso flan de calabaza casero, con textura suave y sabor a otoño, perfecto para darte un buen homenaje.
Dudas y preguntas sobre esta receta de flan de calabaza:
La variedad más recomendable es la calabaza tipo butternut o cacahuete, ya que tiene una textura cremosa y un sabor dulce y suave que combina muy bien con el flan. También puedes usar calabaza potimarrón o de cabello de ángel si prefieres un sabor más intenso.
Puedes asarla, cocerla o cocinarla al vapor. Lo ideal es asarla en el horno para que pierda agua y concentre su sabor. Si la cueces, escúrrela muy bien y deja que se enfríe antes de triturarla para evitar que el flan quede aguado.
Sí, puedes prepararlo al baño maría en una olla. Aquí es importante que cueza lentamente y tapar la flanera con papel de aluminio para que no caiga nada de agua dentro del flan.
El flan se conserva perfectamente de 3 a 4 días en el frigorífico, bien tapado para que no absorba olores. Puedes hacerlo con antelación si lo necesitas para una comida o cena especial.
No es recomendable congelarlo, ya que al descongelarse pierde parte de su textura cremosa y puede soltar líquido. Es mejor guardarlo en frío y consumirlo en los días siguientes.
El truco está en no batir demasiado la mezcla y cocerlo a temperatura suave. Si el agua del baño maría hierve, se formarán burbujas. Es importante que el agua del baño maría no cueza en ningún momento.
Queda genial acompañado de nata montada, frutos secos tostados, virutas de chocolate o un poco de canela espolvoreada. También puedes servirlo con una base de galleta o decorar con hilos de caramelo.