Qué es el buttermilk y cómo hacerlo en casa con 2 ingredientes

¿Sabes qué es el buttermilk y que se puede hacer en casa usando únicamente leche y zumo de limón o vinagre? Te hablamos de este ingrediente y sus usos en repostería.

¿Qué es el buttermilk y cómo hacerlo en casa?
¿Qué es el buttermilk y cómo hacerlo en casa?

El buttermilk, también conocido como suero de mantequilla, suero de leche o leche cortada, es un ingrediente que se usa mucho en la repostería anglosajona y que aporta un sabor ácido y cremoso a los dulces.

Seguro que lo has visto en infinidad de recetas de bizcochos, tortitas, magdalenas o cupcakes y te has preguntado qué es y cómo se puede conseguir. Pues te vas a sorprender porque puedes preparar buttermilk en casa sin ninguna complicación usando únicamente dos ingredientes básicos: leche y zumo de limón.

¿Qué es el buttermilk y para qué sirve?

El buttermilk original es el líquido que queda como residuo al batir la nata para hacer mantequilla. Es un suero de leche que tiene un aspecto similar al de la leche desnatada, pero con un sabor más ácido y ligeramente espeso.

Lo que seguro que no te esperas es que dicho suero se consumía antiguamente como bebida refrescante en algunos países europeos, como Alemania, Dinamarca o Países Bajos y también en la India, donde se le llama chaas o lassi.

Hoy en día lo que se comercializa como buttermilk es leche desnatada o semidesnatada a la que se le ha añadido bacterias lácticas para provocar una fermentación controlada que le da ese sabor y textura característicos.

El buttermilk se usa principalmente en la repostería, ya que hace que las masas y los bizcochos queden más esponjosos y suaves. Esto se debe a que reacciona con el bicarbonato o la levadura química produciendo burbujas de aire que hacen crecer la masa. Además, aporta un toque de acidez y humedad a estos dulces, lo que equilibra su dulzor.

¿Cómo hacer buttermilk en casa?

Aunque cada vez es más fácil encontrar buttermilk en algunos supermercados o tiendas especializadas, hacerlo en casa solo requiere que tengas leche y zumo de limón, así de sencillo. Con estos dos ingredientes y 10 minutos lo tienes listo para usar en la receta que quieras.

Es tan fácil como mezclar leche con zumo de limón y dejar la mezcla reposar 10 minutos hasta que se corte y quede con un punto ácido. Vas a ver que está por un lado el suero y por otro la parte sólida. Ahí tienes tu buttermilk listo.

Las proporciones a usar son 90 % de leche y 10 % de zumo de limón. Es decir, si necesitas 200 ml de buttermilk, utilizarás 180 gr de leche y 20 de zumo.

Este suero de mantequilla se puede preparar con zumo de limón o con vinagre de manzana, aunque hay que duplicar la cantidad de vinagre. Es decir para 180 gr de leche, añadiríamos 40 gr de vinagre.

¿Puedo encontrarlo en el supermercado?

Cada vez es más común verlo en diferentes supermercados, especialmente en las grandes superficies. En Lidl llevan muchos años comercializándolo bajo la marca Milbona.

El que encuentras en los supermercados tiene un sabor un poco más amargo que la versión casera que te proponemos aquí y tiene el inconveniente de que si no lo usas en un corto periodo de tiempo se puede poner malo.

¿Puedo sustituir el buttermilk por otros ingredientes?

Si no quieres hacer buttermilk en casa puedes sustituir la cantidad indicada por leche o nata, aunque vas a perder un poco de esponjosidad y también de sabor.

Otra opción es usar una combinación de leche y crema agria o kéfir, en una proporción de 80-20 %. Es decir si necesitas 200 ml de buttermilk, usarás 160 ml de leche y 40 de crema agria. Tanto la crema agria como el kéfir va a aportar el sabor ácido de este ingrediente.

Una vez visto este sencillo truco para hacer buttermilk en casa, ¡no habrá receta de repostería americana que se te resista!

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