¿Cuál es el mejor aceite para freír patatas?

Aceite de oliva virgen extra, el mejor aceite para freír patatas
Aceite de oliva virgen extra, el mejor aceite para freír patatas.

Esta es una pregunta muy frecuente y hay bastantes opiniones contrapuestas al respecto. Mientras algunos recomiendan usar aceite de girasol para freír porque no aporta sabor a los alimentos que se cocinan y porque es más económico que el del oliva, prácticamente todos los expertos respaldan el uso del aceite de oliva virgen extra tanto para freír como para consumir en crudo. Vamos a ver las razones por las que este aceite es el recomendable para freír patatas.

¿Cuál es el mejor aceite para freír?

Suele haber muchas dudas en relación a qué aceite es mejor para freír. Por un lado, hay quien argumenta que el aceite de oliva tiene un punto de humeo más bajo que el de girasol, por lo que la formación de sustancias tóxicas al freír a altas temperaturas sería más fácil con este aceite. Sin embargo, la mayor parte de expertos y estudios científicos han demostrado que esto no es cierto.

El aceite de oliva es más estable y resistente a la oxidación que el de girasol debido a su mayor contenido de ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado que no se degrada fácilmente en altas temperaturas. Además, contiene menos ácidos grasos poliinsaturados, que son los que se oxidan con mayor facilidad.

Todos los expertos en alimentación y nutrición recomiendan usar de forma prioritaria el aceite de oliva, tanto para freír como para consumir en crudo, debido a sus propiedades saludables, ya que contribuye a la prevención de enfermedades cardiovasculares.

Cualidades del aceite de oliva virgen extra

Este tipo de aceite es considerado de la más alta calidad, ya que se obtiene mediante un proceso de extracción en frío y no contiene aditivos químicos.

Además, tiene un sabor más intenso y cuenta con un perfil de nutrientes más completo que otros tipos de aceite. Además, diversos estudios han puesto sobre la mesa las propiedades beneficiosas del aceite de oliva para la salud, como su capacidad para reducir la inflamación, mejorar la salud del corazón y proteger contra enfermedades crónicas.

En la cocina el aceite de oliva virgen extra es extremadamente versátil. Se puede utilizar para tomar en crudo, como aderezo para ensaladas, marinados o salsas, aportando un sabor y aroma únicos. Además, su alto punto de humeo lo hace ideal para freír alimentos, ya que mantiene su estabilidad a altas temperaturas.

Tiene menos riesgo de generar radicales libres y conserva parte de sus antioxidantes

Diversos estudios han demostrado que el aceite de oliva tiene menos riesgo de generar radicales libres durante la cocción en comparación con otros aceites vegetales. Los radicales libres son moléculas inestables que pueden causar daño celular y contribuir al desarrollo de enfermedades como el cáncer y el envejecimiento prematuro. El aceite de oliva es rico en antioxidantes, como los polifenoles, que ayudan a neutralizar los radicales libres y protegen nuestro organismo.

Un estudio publicado en el Journal of Agriculture and Food Chemistry encontró que el aceite de oliva virgen extra conservaba una mayor cantidad de antioxidantes después de freír en comparación con otros aceites, como el de girasol. Esto indicaría que el aceite de oliva es una opción más saludable para la cocción a altas temperaturas.

¿Se puede reutilizar el aceite de la fritura?

Por lo tanto, tal y como hemos apuntado se recomienda usar siempre aceite de oliva, a poder ser virgen o virgen extra, para freír. Las frituras caseras generalmente no son prolongadas, por lo que estamos ante una grasa que se mantiene estable y conserva buena parte de sus propiedades.

Además, el aceite de la fritura se puede reutilizar -no demasiadas veces, eso sí- sin perder su alto contenido de ácido oleico, siempre y cuando no haya humeado ni tomado un color oscuro.

Es importante destacar que si ha humeado o tiene un color oscuro, hay que desecharlo ya que esto indica que se ha descompuesto y ha perdido sus propiedades. Para poder utilizarlo nuevamente hay que filtrarlo y almacenarlo en un lugar fresco y oscuro para evitar la oxidación.

Es recomendable no exceder de 2 o 3 usos, dependiendo del estado del aceite. Además es importante estar atentos a señales como mal olor, sabor rancio o cambio de color, lo cual indicaría que ha empezado a descomponerse y ya no se puede usar más.

En este vídeo el experto en nutrición, Guillermo Rodríguez Navarrete, da algunos consejos sobre el aceite y cuántas veces se puede reutilizar como máximo.

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