Presa de ternera, una carne ideal para hacer a la barbacoa

Todo lo que debes saber para cocinar una presa de ternera perfecta
Todo lo que debes saber para cocinar una presa de ternera perfecta.

La presa de ternera es un corte de carne que se caracteriza por su alta calidad, gran sabor y textura suave y jugosa. Esta pieza se obtiene de la parte superior de las costillas de la zona delantera del animal y su infiltración de grasa le proporciona una untuosidad y ternura excepcionales.

En lo que tiene que ver con sus propiedades nutricionales, es rica en proteínas de alto valor biológico, vitaminas del grupo B y minerales tan importantes como el hierro, el zinc o el fósforo. Las proteínas son fundamentales para la construcción y reparación de tejidos, mientras que las vitaminas y minerales contribuyen al correcto funcionamiento del organismo en diversos aspectos, como la formación de glóbulos rojos, el sistema inmunológico y el metabolismo de energía.

La presa de ternera también destaca por su contenido en ácidos grasos omega 3, que son beneficiosos para la salud cardiovascular y para el metabolismo energético. Estos ácidos grasos ayudan a reducir los niveles de colesterol en la sangre, protegen el corazón y mejoran la circulación sanguínea. Además, contribuyen a regular el metabolismo de la glucosa y los lípidos, favoreciendo la utilización de la grasa como fuente de energía.

Consejos para cocinar la presa de ternera

Si quieres que esta pieza de carne te quede en su punto, tienes que tener en cuenta algunos puntos básicos:

Selección de la carne: es importante elegir una pieza de carne de calidad. Opta por cortes frescos, de color rojo brillante y con una infiltración de grasa uniforme. Esto asegurará que quede tierna y jugosa.

Preparación: antes de cocinarla es recomendable sacarla de la nevera al menos 30 minutos antes para que alcance la temperatura ambiente. Esto permitirá que la carne se cocine de manera más uniforme. Un truco, si no te ha dado tiempo a hacer esto, es ponerla 30 segundos en el microondas en modo descongelación, de esta forma se atemperará y estará perfecta para llevarla a la brasa.

Marinarla: para realzar su sabor puedes marinarla. Por ejemplo, puedes utilizar una mezcla de aceite de oliva, ajo, romero, tomillo, sal y pimienta. Deja marinar la carne durante al menos una hora antes de cocinarla.

Cocción a fuego lento: la presa de ternera es un corte de carne que se beneficia de una cocción a fuego lento. Puedes utilizar una parrilla o una sartén a fuego medio-bajo para cocinarla o hacerla al kamado durante unas cuantas horas. Esto ayudará a conservar su jugosidad y textura suave.

Tiempo de cocción: el tiempo de cocción dependerá del grosor de la carne y del punto de que quieras. Como referencia, puedes cocinarla durante aproximadamente 8-10 minutos por cada lado para obtener una carne jugosa y rosada en el centro. Si la haces al kamado, puedes ahumarla primero durante unas cuantas horas y luego terminarla a fuego directo para que se caramelice por la parte exterior.

Reposo: es importante dejar que la carne repose después de cocinarla. Envuélvela en papel de aluminio y déjala reposar durante al menos 15 minutos. Esto permitirá que los jugos se redistribuyan y la carne se quede muy tierna. Si la cortas en cuanto salga de la parrilla, va a perder todos los jugos y se va a quedar seca.

Corte: a la hora de servirla es fundamental cortarla en filetes finos y a «contraveta». Esto ayudará a que la carne se deshilache más fácilmente y la notes más tierna a la hora de comerla.

Puedes acompañarla de unas patatas asadas o unas verduritas cocinadas también a la barbacoa o al kamado. Las patatas al puñetazo al horno queda deliciosas, igual que las patatas salteadas o patatas sauté y si quieres algo rápido y también muy rico, puedes optar por la zanahoria en freidora de aire, que queda tipo patatas fritas y es acierto seguro.

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