Viajes gastro

Viaje gastronómico. Parte I: Badajoz

Viaje gastronómico. Parte I: Badajoz. Trujillo

Este año decidimos que una semana de nuestras vacaciones la dedicaríamos a hacer un viaje por nuestro país. La ruta elegida fue Badajoz, la Sierra de Aracena y Cádiz. Hoy os vamos a hablar de lo que vimos en Badajoz.

En este viaje hemos querido unir turismo y gastronomía para disfrutar de unos días conociendo ciudades que no habíamos visitado y probando su gastronomía y sus vinos. En este post vamos a hacer algunos apuntes de nuestro viaje, de la parte extremeña, para que cojáis ideas si vais por la zona. Algunos restaurantes que vamos a mencionar aquí, merecerán post aparte.

Trujillo

Partimos de Toledo, nuestra ciudad, y nos dirigimos a la autovía de la plata. La primera parada fue en el Parador de Oropesa, para desayunar. Disfrutamos de un tiempo inmejorable, así que elegimos la terraza para disfrutar de las vistas del imponente castillo.

Después de un agradable desayuno, continuamos nuestra ruta hasta Trujillo, la primera ciudad que íbamos a visitar. Merece la pena pasar un día paseando y disfrutando de esta ciudad medieval: almenas, palacios, casas nobles e iglesias te envuelven desde el primer momento.

Viaje gastronómico. Parte I: Badajoz. Trujillo- Corral del Rey

A la hora de comer volvimos a la Plaza Mayor para ir al restaurante Corral del Rey –ya os hablaremos en detalle de la comida-. Un restaurante delicioso donde disfrutar de las especialidades de la cocina extremeña. Tomamos dos menús degustación que constaban de: ración de jamón ibérico, una ración de torta de oveja, croquetas de jamón ibérico, sorbete de limón y 400 gr. de entrecot al carbón de encina. Postre del chef y café. Todo ello por 32 euros/persona.

Tras la comida nos dirigimos a la cercana oficina de turismo (en la misma Plaza Mayor) y realizamos una visita guiada por la ciudad de unas dos horas aproximadamente.

Terminada la visita, seguimos paseando por la ciudad, paramos en una terraza a tomar un tentempié.

Zafra

Viaje gastronómico. Parte I: Badajoz. Zafra

Después, cogimos el coche rumbo a Zafra, donde teníamos reserva en el Parador de Zafra para dormir. Este Parador se encuentra en un castillo que comenzó a construirse en 1.437 para ser la residencia de los duques de Feria. Aún hoy conserva artesonados, arcones y algunos detalles del antiguo palacio. Un hotel muy tranquilo, con habitaciones amplias y muy cómodas. Además, suele tener interesantes ofertas.

Al día siguiente desayunamos en la cercana Plaza de España, en uno de los agradables barecitos con terraza que hay y nos encaminamos a la oficina de turismo, que está en la misma plaza, para ver qué visitar en la ciudad. Ahí te darán un mapa y te indicarán una ruta que puedes hacer a pie en una jornada.

Zafra es una ciudad pequeña con mucho encanto, merece la pena perderse por sus rincones. Empezamos nuestra ruta por la calle Sevilla, calle peatonal y comercial de la ciudad. Paseando entre tiendas, iglesias y conventos se llega a las dos plazas principales de la ciudad, la Plaza Grande y la aledaña Plaza Chica, dos lugares con encanto y que nos muestran el carácter comercial de Zafra. Ahí se celebraban los mercados, especialmente el de ganado, que es el que más tradición tiene.

De ahí continúas caminando a las afueras del casco histórico, hasta la puerta de Jerez, una de las puertas por las que se entraba a la ciudad, que se conserva intacta. Volviendo al casco antiguo, hay que pasear por el barrio Judío y ver las diferentes iglesias que te encuentras alrededor.

Viaje gastronómico. Parte I: Badajoz. Parador de Zafra

Después de un delicioso paseo por la ciudad, volvimos al Parador para disfrutar de una copa de vino de la región y un aperitivo.

A la hora de comer, teníamos pensado ir al restaurante Barbacana, uno de los más afamados de la ciudad. Al ser lunes nos informaron que estaba cerrado, pero tenían abierto el restaurante Azafrán y que ambos restaurantes compartían cocina, así que no lo dudamos.

Los dos restaurantes pertenecen al hotel Huerta Honda, justo a la espalda del Parador de Turismo. En su época era la huerta del castillo y ahora es un agradable hotel. El restaurante Azafrán es una opción muy interesante para comer. Tiene un menú del día de calidad a buen precio y platos a la carta muy interesantes.

Viaje gastronómico. Parte I: Badajoz. Restaurante Azafrán (Zafra)

Nosotros comimos a la carta, productos de la región. Tomamos: una ración de jamón ibérico, un plato de carrilleras de cerdo ibérico en salsa de ciruelas y presa ibérica con salsa de calabaza. Los tres platos estaban absolutamente deliciosos, pero el jamón merece una mención especial, fue sin duda alguna el mejor que tomamos en todo el viaje y ya os adelantamos que la siguiente etapa fue Aracena y la dedicamos al jamón… Lo acompañamos con media botella de Viña Puebla (D.O. Ribera del Guadiana). De postre optamos por los repápalos, un dulce tradicional que se prepara a base de pan (que se parecen mucho a los panecetes dulces que preparamos nosotros) solo que estos tienen un toque anisado y que nos sirvieron con una salsa de café y caramelo exquisita. Tomamos dos cafés para terminar la comida (invitación de la casa). Precio: 25 euros/persona.

Jerez de los Caballeros

Viaje gastronómico. Parte I: Badajoz. Jerez de los Caballeros

Por la tarde, fuimos a Jerez de los Caballeros y nos pareció una ciudad preciosa. Está situada entre dehesas y en ella los Caballeros Templarios dejaron una importante huella. Está construida en tres cerros contiguos: en uno está el castillo, en otro la iglesia de San Bartolomé y entre los dos la iglesia de San Miguel.

Los Templarios consolidaron la alcazaba árabe (fortaleza defensiva de la ciudad situada en uno de los cerros que hemos mencionado) y levantaron el recinto amurallado que protegía la ciudad -el castillo-. Dentro de la fortaleza está la famosa Torre Sangrienta, en la que perdieron la vida los últimos templarios y se pueden admirar unas vistas de la ciudad estupendas.

Una vez visitado el castillo, merece la pena caminar por las estrechas calles de Jerez de los Caballeros, admirar sus casitas blancas y sus monumentos.

Nosotros tomamos un aperitivo en la plaza para reponer fuerzas y volvimos a Zafra, donde hacíamos noche otra vez.

Para picar algo fuimos a la plaza Chica y optamos por un vino de la zona y una ración de queso artesano en un sitio muy curioso y con mucho encanto: La Bendita. Es un local pequeño y muy acogedor con una decoración diferente. Ellos elaboran sus quesos en una cercana quesería y los comercializan en este pequeño y agradable local.

Viaje gastronómico. Parte I: Badajoz. Quesería La Bendita (Zafra)

Al día siguiente, teníamos una interesante visita por la mañana: estuvimos en Bodegas Medina, situada en un convento del siglo XVI en Zafra, donde conocimos más de cerca los vinos de la región, grandes desconocidos para nosotros. En el enlace os contamos todo lo que aprendimos sobre estos vinos y la historia de esta bodega, muy interesante si te gusta el mundo del vino.

De ahí partimos hacia la Sierra de Aracena, la segunda parte del viaje, que os contaremos en otro post. Esperamos que las sugerencias os hayan resultado de utilidad.

Autor: Cigalita

Artículos relacionados:

Visita a Bodegas Medina (D.O. Ribera del Guadiana)

También puede interesarte ...

Sin comentarios

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.